Alessandra Giliani

“hábil con el pincel en las demostraciones anatómicas, y discípula, igualada por pocos, del muy notable médico, Mondino de Luzzi”

Biografia:

Su nacimiento se sitúa en el  1307, en San Giovanni en Persiceto, en la provincia italiana de Emilia-Romaña. La crónica de su vida afirma que  murió en 1326, posiblemente por una herida séptica, a los 19 años de edad.

Es considerada  la primera anatomista femenina del mundo occidental, y tiene fama por haber sido una brillante prosectora(preparador de cadáveres para la disección anatómica).

Trabajó como asistente quirúrgico para Mondino de Luzzi (m. 1326), profesor de renombre mundial en la escuela de medicina de la Universidad de Bolonia y acreditado por ser el padre de la anatomía moderna gracias a un texto seminal fechado en 1316).

No está claro cómo llegó a ostentar dicho puesto, pues existe cierta controversia en algunos de los documentos en los que se la nombra, pero parece ser que acudió disfrazada de hombre para recibir clases en la universidad, dónde sus conocimientos y su destreza para la anatomía encandilaron a Luzzi, que no dudó en tomarla como su mano derecha.

Alessandra diseccionaba cadáveres humanos y también se encargaba de prepararlos para las clases de Anatomía que se impartían en la Universidad de Bolonia; contaba con los conocimientos precisos para llevar a cabo esa tarea pues era conocedora de la técnica de mantenimiento de los cuerpos.

Giliani  llevó a cabo sus propias investigaciones anatómicas, ideó un método para drenar la sangre de un cadáver y sustituirla por una sustancia que endurecía los vasos sanguíneos. El fluido que utilizaba era cera líquida de colores. Gracias a esa técnica, logró dibujar el camino que hacía la sangre y de esta manera contribuyó a comprender con más exactitud el conocimiento circulatorio del ser humano

La corta vida de Alessandra Giliani fue honrada por Otto Angenius, también uno de los ayudantes de Mondino y, probablemente, su prometido, con una placa en el San Pietro e Marcellino degli Spedolari di Santa Maria di Mareto, o d’Ulmareto, que describe su trabajo .

Encerradas en esta urna las cenizas del cuerpo de Alessandra Giliani, doncella de Periceto, hábil con el pincel en las demostraciones anatómicas, y discípula, igualada por pocos, del muy notable médico, Mondino de Luzzi, esperan la resurrección. Vivió diecinueve años; murió consumida por sus trabajos el 26 de marzo de 1326. Otto Agenius Lustrulanus, privado por su pérdida de lo mejor de sí mismo, su excelente compañera merecedora de lo mejor, ha erigido esta lápida.

Referencias: